
Miguel desde muy pequeño ha provisto de habilidades múltiples que se reflejan en el enriquecido uso de lenguajes artísticos y no artísticos de Santo Miguelito, como ser un gran bailarín, practicar danzas Polinesias, hacer karate, ser un gran cocinero y vivir en la tradición familiar cholulteca.

Todos estos recursos son parte del repertorio de los eclécticos actos performáticos que Santo Miguelito ofrece, como rituales a su cuerpo y su identidad híbrida principalmente, a su familia, con sus amigos, que ofrece como otras formas de enseñanza.
Su condición de artista contemporáneo y el conocimiento de formas de expresión como las danzas o la cocina tradicional, le permite conocer lo que hay detrás de los lenguajes que ocupa, para por ejemplo, proveer de la experiencia de la danza a niños y ser el interlocutor de experiencias de improvisación colectiva, o ser el activador de indicios sobre la importancia de su cultura inventando historias.




Santo Miguelito improvisa continuamente como un método del lenguaje del performance para traer preguntas sobre su ambiente doméstico y utilizarlo para plantear preguntas desde lo doméstico a los acuerdos del mundo del arte contemporáneo, sus categorías, sus formas de trabajo y sus lógicas sociales. Miguel considera que hacer performances le permite improvisar como un niño para causar incomodidad reflexiva, en el mundo del arte y fuera de él.




